septiembre 24, 2011

Las razones de Sicilia para no dar el Grito


La Caravana de la paz en Chiapas - 15 de Septiembre de 2011


Fuente:

Las 12 razones de Sicilia para no dar el Grito

PARIS MARTÍNEZ

Antes de que concluya el encuentro de organizaciones civiles chiapanecas en San Cristóbal de las Casas, Javier Sicilia se disculpa y parte, aclarando que lo hace por la cita que la mañana de este viernes tiene pactada con el Ejército Zapatista de LIberación Nacional, el Oventic. La chamarra sobre los hombros acentúa la curva que el cansancio impone a su espalda.

 
El poeta Javier Sicilia y Julian LeBaron, miembros del Movimiento por la Paz, en la frontera entre Ciudad Hidalgo, Chiapas y Tecún Uman, Guatemala. Foto: Cuartoscuro.

- ¿Qué te llevas a la cama, al final de esta jornada? –se pregunta al representante del Movimiento por la Paz– al concluir el séptimo día de recorrido por los estados del sur más afectados por la violencia y en referencia al pleito que temprano sostuvo con un par de reporteros que, más que preguntar, afirmaban que su movimiento ya no genera interés ciudadano; en referencia a los dos integrantes de la Caravana de Paz que por la madrugada de ayer fueron descubiertos en estado de ebriedad; en referencia a los dos intrusos que ingresaron al lugar donde acampaban los caravaneros en la frontera con Guatemala, evidenciando la falta de esquemas internos de seguridad; en referencia también a la cancelación de su visita a Acteal, donde acompañaría la ceremonia conmemorativa de la Independencia mexicana de los indígenas chiapanecos; y, finalmente, en referencia a su desmayo del día anterior.

El poeta ríe.

- Esa es una pregunta que no te puedo contestar –dice, por lo bajo–, estoy fatigado… pero el de esta noche fue un acontecimiento importante, hace 15 años que no se reunían todas las organizaciones civiles (prozapatistas de Chiapas) y esto significa una rearticulación importante de un movimiento que ha estado cercado tanto por los medios de comunicación, como por estrategias militares.

Ante ellos, momentos antes, en el Teatro Hermanos Domínguez de San Cristóbal de las Casas, el poeta renunciaba a dar el tradicional Grito de Independencia, como el del cura Hidalgo, para reclamar libertad, autonomía, seguridad y respeto… y lo cambiaba por silencio.

 
La caravana llegando a la frontera con Guatemala. Foto: Cuartoscuro.

Aquí, las doce razones por las que, afirmó, este 15 de septiembre fue mejor callar, en vez de sumarse a la algarabía oficial:

1. No podemos pronunciar los nombres de los héroes que nos dieron patria, ante un tejido social que la clase política y el desprecio de los poderes fácticos ha ido desgarrando; nuestros jóvenes y niños tienen destruido su futro, que es el futuro del país…

2. No podemos gritar porque cargamos la cuenta en nombre de nuestros muertos que la frialdad del estado, el más frío de los monstros fríos, ha querido ocultar bajo la legislación, la estadística y el desprecio que insulta con el registro de bajas colaterales…

3. No podemos gritar porque la corrupción de la clase política y la impunidad ha borrado la vocación fundamental del Estado, que es cuidar la seguridad de los hijos e hijas de la patria, y a causa de ello, millones de nosotros vivimos en el terror y la miseria…

4. No podemos gritar porque hoy ningún ciudadano puede transitar por los espacios públicos, poner un negocio o cultivar su tierra, sin correr el riesgo de ser levantado, extorsionado, despojado o asesinado…

5. No podemos gritar porque los MP no sólo no están procurando justicia para las víctimas, sino que, bajo este lodo en el que se ha convertido el suelo del país, las desprecian e incluso se les amenaza, porque la delincuencia que habita en muchos funcionarios y miembros de partidos que han hecho de la noble palabra “gobernar” una forma de pervertir, de explotar la nación y vincularse con el crimen pero también ser impunes, protegidos por la misma clase política, en tanto castiga a hombres y mujeres cuyos delitos son en su mayoría faltas morales, delitos del hambre, o disidencias políticas.

6. No queremos gritar, porque el gobierno, al igual que los delincuentes del crimen organizado, solo tienen imaginación para la violencia y piden militarizar al paíz, como una falsa garantía de paz.

7. No podemos gritar porque el latido del corazón de la patria está desacompazado, vivimos en un pantano hecho de miseria y despojo, y ya no sentimos la patria bajo nuestros pies. Por eso, hoy, este 15 de septiembre de 2011 guardamos silencio.

8. El silencio grita que nuestra independencia está traicionada, ante la sangre de nuestros seres queridos, la sangre de los hijos e hijas de la patria.

9. El silencio grita que la corrupción e indignidad de los señores de la muerte han llegado y humillado los gritos de Independencia que los gobernantes gritan en las plazas vacías y que son una mentira que nos humilla a todos.

10. Este silencio grita que necesitamos una ley de seguridad ciudadana y humana que haga la paz y no continúe la guerra, que necesitamos visibilizar a las víctimas, mediante una Procuraduría de Atención y una Comisión de la Verdad, que les den la justicia y el acompañamiento que les han negado.

11. El silencio grita que necesitamos respeto a los Acuerdos de San Andrés, que los intereses del mercado y la miopía del Estado sin sustancia han traicionado, así como repensar un mundo en el que, como en el mundo de las abejas, bajo la proporción divina pueden caber muchos mundos…

12. Nuestro silencio grita en este lugar que entre todos podemos hacer la paz, con justicia y dignidad, una paz que sólo puede nacer de la humildad, del amor, de los más pequeños, como el pueblo de Acteal, como las comunidades indígenas.

 
Sicilia en su camino hacia el sur. Foto: Cuartoscuro.

Sicilia el punk

El dirigente del Movimiento por la Paz aprovechó el encuentro nocturno para pedir “a la prensa una disculpa por el exhabrupto de la mañana… estoy tenso –explicó–, y pues, sacaron al punky que traigo adentro, y es que me molestaba es que los reporteros focalizan demasiado sobre mi persona, cuando yo no soy importante, soy sólo la voz que amplifica otras voces, las voces del dolor, de los agravios, la voz de la dignidad, de la reserva moral del país, de las víctimas, de la gente que ama este país, que quiere la unidad, la paz, que quiere transformarlo”.

“El evento del miércoles –afirmó– había sido muy importante, porque habíamos llegado al punto donde habíamos quedado, nos juntamos en la frontera, pasamos incluso a Guatemala, dijimos e hicimos cosas importantes y las preguntas de dos reporteros (de El Sol de México y EfektoTV) no estaban visibilizando eso, no estaban haciendo visible la dignidad que estamos tratando de llevar al pueblo de México; no están visibilizando la emergencia nacional que vivimos, ni a este México que quiere la paz, y que se expresa con el acogimiento, con el amor, con el dolor transformado en amor y dignidad, no visibilizan a las 10, 15, 20 señoras que se pasaron quizá la noche entera haciendo tamales chiquitos, verdaderament exquisitos, eso es lo que hay que decir, lo que hay que mostrar, si aman realmente este país, si realmente quieren pacificarlo, y no abonar a la violencia, en vez de hacer preguntas estructuradas para que el güey de Sicilia se equivoque o caiga en una trampa, no estoy en campaña y no nos interesa la campaña… les pido una disculpa por la falta de respeto, pero les pediría que miraran la profundidad de las cosas que traemos…

Palabras de Javier Sicilia en San Cristóbal de las Casas

Caravana de la paz en Chiapas - 15 de Septiembre de 2011




Fuente:


Palabras de Javier Sicilia en San Cristobal de las Casas

 

San Cristobal de las Casas, Chiapas 15 de septiembre de 2011.- Quiero inicar mi intervención con un hermoso verso de una de nuestras hermosas tradiciones indígena, “El canto de Atamalcualoyan”: “Mi corazón está brotando flores a mitad de la noche.// Llegó nuestra madre, llegó la diosa Tlazoltétl.// Nació el Dios del maíz,/ en la región de las flores, Una-Flor.// Nació el Dios del maíz en la región de la lluvia y la niebla, / donde se hacen los hijos de los hombres,/ donde se adquieren los peces preciosos.// Ya va a relucir el día, ya va a levantarse el alba (…)”. Por esas flores, que son nuestros muertos, y que hablan desde nuestro corazón, guardemos un minuto de silencio.

Hace poco más de 17 años, en esta tierra, hombres y mujeres levantaron la mirada y a través del símbolo del pasamontañas, del ocultar que, lo sabemos los poetas, revela, muestra, devela, hicieron visibles no sólo a los negados, a los olvidados, a los despreciados de la nación, a aquellos y aquellas a los que por desgracias nuestra independencia no ha hecho justicia, sino a través de ellos formas diversas y ancestrales de ser, de vivir, formas que la ceguera estructural de los modelos Occidente, no han comprendido y por ello han intentado borrar. Sin embargo, la grandeza de sus culturas, su formas de ser y de hacer, sus maneras de abrazar y de defender el misterio de la tierra y del territorio, no sólo han resistido en el tiempo, sino que al revelarse a fineles del siglo XX pusieron al desnudo lo que de universal hay en sus particularidades, lo que de humano, de profundamente humano hay en ellas. Su rostro velado ha sido y continúa siendo un espejo que viene del pasado y nos revela no sólo lo que hemos humillado de lo mejor de nosotros mismos, sino la hermosura de un mundo que, contra las desmesuras de Occidente, contra el arrasamiento del liberalismo económico que humilla a hombres, mujeres, niños, niñas y la naturaleza que es la casa de todo lo viviente, nos muestra la grandeza de la proporción y de la vida en común, nos muestra lo humano que la imbecilidad del poder y el dinero nos ha hecho olvidar y nos tiene sumidos en una guerra atroz y a humillado, como nunca en nuestra historia los hijos e hijas de la patria. A los agravios ancestrales y estructurales de los pueblos indios se han sumado –por no rehacer en nosotros lo que la imagen de su espejo nos ha mostrado– las víctimas de la violencia de la guerra por el control del poder y del dinero. A sus dolores y la dignidad con la que han resistido y mantenido en pie el espejo en el que el país debe mirarse, sumamos ahora los dolores y la dignidad que esta guerra nos ha traído. Por eso hemos vendio hasta aquí, por eso hemos ido del centro al norte y del norte al sur uniendo dolores, visibilizando los agravios, abrazándonos, consolándonos, uniéndonos para mostrar el camino de la paz y la justicia que a lo largo de la historia se nos ha ido negando. Nosotros y nosotras también, junto con ustedes, somos los pobres, los negados, los despojados, los invisibles, que al mirarse en su espejo nos hemos quitado el pasamontañas para que se nos mire, para que se sepa que no somos “bajas colaterales”, estadísticas, criminales a los que se les ha arrancado a sus hijos porque se lo merecían, porque, al igual que los gobiernos lo han hecho con los pueblos indios, son criminales, gente que no entra en el esquema de la violencia estructural del poder y por lo mismo hay que violentar, humillar, depreciar, criminalizar para que aprendamos a vivir con el horror y bajo el horror, para que aprendamos a vivir bajo el miedo y con el miedo; nos hemos quitado el pasamontañas para mostrarles por fin el rostros, que ustedes habían revelado al ocultarlo, y decirles que tenmos nombres, apellios, familias, que pertenecemos a esta gran casa que se llama México y que estamos con ustedes de pie.

Porque nosotros y nosotras somos ustedes y ustedes nosotros, y nosotras; nosotros y nosotras ustedes somos en el corazón también los que dialogamos con todos para mirar juntos, somos el abajo y el arriba, la izquierda y la derecha, el país olvidado, el país arrasado, el país que exige la paz, la justicia y el amor que nos han arrancado; esa paz, esa justicia en la que mirándonos siempre en el espejo del pasado podemos rehacer nuestro presente para pereparar el futuro de los que vienen y hacer que esta casa llamada México, sea ese mundo, hoy negado, en el que quepan muchos mundos. Somos también, con todos en el silencio y el dolor que lo contiene, el grito negado y vaciado de contenido de nuestra independencia.

Desde estas tierras próximas a San Andrés Larrainzar, no sólo opinamos, sino que exigimos, como un pendiente de la Nación sin el cual no habrá paz, ni justicia, ni dignidad, sin el cual no hay verdadera independencia, que se respeten los Acuerdos que se pactaron allí y la nación reconoce, que se respeten los Acuerdos de San Andrés.

San Cristóbal de las Casas, Chiapas

15 de septiembre de 2011.

Sobre el libro "de lo literario a lo íntimo"


Fuente:


SOBRE EL LIBRO “DE LOS LITERARIO A LO ÍNTIMO” UN GESTO DE LA LUCHA ARMADA DE CHIAPAS


Entre lectores…te veas
Escrito por Julio Solís
VIERNES, 23 de SEPTIEMBRE de 2011